Para cada uno, la dificultad justa.
No es una lista fija que se sirve en orden. Cada ejercicio se construye alrededor del punto en el que está el alumno ahora mismo.
Funciones básicas gratis · compras dentro de la app
Una pantalla real de la app (dojo del Dictado con ábaco)
Ejercicios que encajan
Acierto o fallo, cada respuesta afina el retrato, y de ahí sale el ejercicio siguiente.
Siempre al alcance, por poco
Nunca demasiado fácil, nunca imposible. Siempre un paso por encima de donde está el alumno.
Nadie tiene que leer
La app lee los números en voz alta, así que el dictado ya no necesita a una segunda persona.
Ejercicio a ejercicio, ajustado a una persona.
Esto es más que mover un mando de dificultad. Cada respuesta, y el nivel que revela, deciden cómo es de verdad el ejercicio siguiente.
Leer
La app lee un ejercicio hecho para el nivel actual.
Responder
El alumno escribe el resultado. Acertar o fallar, los dos sirven.
Estimar
El resultado afina el retrato de dónde está.
Siguiente ejercicio
El que viene se construye a juego.
Con cada vuelta, los ejercicios se mueven con el alumno.
Tres aciertos seguidos y el nivel sube: una sesión real
Un escalón más arriba.
En cuanto las respuestas entran con regularidad, los ejercicios se ponen más duros. Nadie se queda parado en el mismo nivel.
De vuelta a lo que encaja.
Nadie se queda atascado en ejercicios fuera de su alcance: el nivel retrocede hasta donde se puede intentar.
A este punto apuntamos.
En la app, tres aciertos seguidos suben un nivel y tres fallos seguidos bajan uno. Un título ya ganado no se quita nunca.
Desde el primer día, el nivel correcto.
La primera vez que alguien abre el dojo, la app hace una prueba de nivel con IA. Lee las respuestas, calcula dónde está su destreza y elige el punto de partida.
La prueba de nivel con IA
Ocho ejercicios como mucho, y menos si el nivel aparece antes. No hay que escalar desde el ejercicio más fácil hasta el propio nivel.
- Quien ya practica empieza donde está de verdad su destreza
- Quien empieza de cero arranca en un punto llevadero
- El primer día en la app ya cae en el nivel correcto
Dictado con ábaco y Dictado mental.
Cada uno tiene su dojo. El progreso y los títulos se guardan por separado.
Dojo: Dictado con ábaco
Del primer intento al podio nacional.
Cubre toda la franja: principiantes que acaban de empezar con el dictado y competidores que entrenan para un puesto en el campeonato nacional.
Nadie sube una escalera fija. Quien responde con regularidad recibe ejercicios más duros; quien sufre, vuelve a los que encajan. El contenido mismo se mueve con el alumno.
Dojo: Dictado mental
No más rápido, sino un ábaco más ancho en la cabeza.
No se trata de leer más rápido ni de añadir más números. Lo que importa es ensanchar poco a poco los dígitos que alguien puede sostener en el ábaco de su cabeza.
Por eso la velocidad y la cantidad se quedan dentro de un margen fijo. En vez de memorizar cadenas largas, la idea es ver cada número en el ábaco mental y llegar más lejos en los dígitos.
De Beginner a Bead Sage.
Los títulos se van ganando según se sube: dieciséis en total. Un título ya ganado no se quita nunca, ni después de un fallo. Lo que uno ha puesto se queda.
La lista de títulos
Sin profesor en la sala también se puede practicar.
El Dictado con ábaco y el Dictado mental necesitan a alguien que lea los números. Justo eso hacía difícil empezar solo en casa. En el modo Dojo, la app prepara los ejercicios y los lee.
Practicar en casa
«Quiero practicar el dictado también en casa.» Sin pedírselo a nadie, sin esperar.
Las semanas antes de una competición
«Antes de competir necesito más Dictado mental.» Repite todas las veces que quieras.
Dentro de la clase
No solo en clase: la práctica del nivel justo, donde sea y cuando sea.
Cambia de sitio y sigue donde lo dejaste.
Las academias pueden dar a cada alumno su propia cuenta. El progreso y el nivel actual van con la cuenta, así que el mismo identificador mantiene academia y casa al mismo paso.
Nadie tiene que volver a fijar dígitos y dificultad cada vez que cambia de sitio. Academia → casa → academia, y el aprendizaje no se corta.
El ajuste a cada alumno que la lectura en grupo nunca llegó a dar.
Leer para toda la sala tiene su valor: todos trabajan el mismo ejercicio. Solo que en una academia hay alumnos en niveles muy distintos.
Una misma lectura, tres experiencias en la sala.
Se pueden buscar arreglos: los avanzados lo hacen de cabeza y los demás usan el ábaco. Aun así, leer un ejercicio ajustado a cada alumno queda fuera de alcance.
Treinta alumnos, treinta prácticas distintas.
En el modo Dojo, alumnos que practican en la misma sala a la misma hora pueden recibir cada uno ejercicios distintos. Cada uno trabaja un dictado hecho para él.
Nadie tiene que escribir ejercicios para cada alumno ni estar todo el rato tocando un mando de dificultad. Las respuestas de cada uno deciden lo que viene.
Practicar dictado incluso en una clase que ya va llena.
Ábaco, cálculo mental, preparación de exámenes, cálculo mental flash: una clase normal ya va llena. Hay academias que sencillamente no consiguen sacar tiempo para el dictado. Y leer para la sala deja al profesor de lector todo ese rato.
Con el modo Dojo, los propios alumnos hacen el dictado en una tableta.
No viene a sustituir la lectura en grupo. Llena el hueco que esta deja: la práctica centrada en un alumno cada vez.
Para empezar basta, en el fondo, con una tableta.
Para usar el modo Dojo en una academia no hace falta equipo especial.
Tampoco hace falta una tableta por alumno. En las academias todo va por cuenta de alumno, así que varios pueden compartir un mismo aparato.
Con un puñado de tabletas basta si los alumnos se turnan.
Qué da el modo Dojo
- Ejercicios construidos alrededor del nivel de cada uno
- El ejercicio siguiente se ajusta a los aciertos y los fallos
- Se practica siempre en el punto de «justo se puede»
- La primera vez, una prueba de nivel con IA de 8 ejercicios como mucho
- El nivel correcto desde el primer día en la app
- El Dictado con ábaco va del principiante al campeonato nacional
- El Dictado mental mantiene velocidad y cantidad y ensancha los dígitos
- Dieciséis títulos, de Beginner a Bead Sage
- Practicar solo, sin que lean el profesor ni los padres
- Vale para practicar en casa y para preparar competiciones
- Las academias dan a cada alumno su propia cuenta
- El nivel y el progreso se guardan alumno por alumno
- La misma cuenta mantiene academia y casa al mismo paso
- Varios alumnos pueden compartir una tableta
- Para usarlo en clase basta con poco más que una tableta
- La práctica individual que la lectura en grupo no podía dar
El dictado, al alcance de cada día.
Del primer intento al podio nacional. En casa y en la academia.